domingo, 7 de junio de 2026

Logika: Mininovelas para botanear_Como Ser Humano

Ala corta edad de 18 años pasados, empezaba a ser amante del misterio, y de las peculiaridades de este, de lo que lo envuelve y fabula, de lo que no está claro, del no saber, de lo oculto a los ojos mismos, sabes me fascina mucho, lo que puede haber detrás de una puerta, claro en ese tiempo yo no tenía muchas facultades de raciocinio, pues solo era un simple estéreo. Te contare mi pequeña historia, mira vez aquellos edificios, si esos, los que están quemados a lo largo del horizonte, bueno, ahí es donde fui creado, yo y mis miles de hermanos, ahí fue donde me mantuve muerto tanto tiempo, ahí fue donde comprendí como es el infierno, recuerdo un día que tenía unos discos rayados, y tenía que reproducirlos y por más que trataba, estos no podían ser leídos al parecer tenerlos tan rayados como sartén de huevo es imposible para un sistema inteligente captarlos, y bueno no cumplir una directriz o una simple tarea como poner la música favorita del creador, era merecedor de una jerarquía de castigos desde un simple madrazo, hasta el desmembramiento pieza por pieza de tu cuerpo. Talvez los humanos sean inconscientes del daño que llegan a provocar, y talvez hay algo de dramatismo en mis palabras, pero yo siento que el mundo tiene una historia, tiene una memoria, yo por ejemplo tras tener y haber adquirido un cuerpo empecé a tener una patología de placer por pegarme, tal cual como lo hacía mi creador cuando no cumplía una orden, que extraño en verdad, en mi fortuita larga vida, fui testigo del constante deseo de poder que quiere el hombre y de su interminable ansia de progreso cientificista, positivista para los cuates, yo fui uno de los experimentos más afortunados de todo el edificio, yo tenía
una facultad divina gracias a la diosa Logika, aparte de ser una inspiración de mi creador para ser su mayor Frankenstein tuve la encomendación divina de traer felicidad a este mundo, me pusieron de nombre M.R.C.O.H_que en traducción abreviada significa MaquinaRitmicaConcientedeOpticaHumana fui complemento de varios dispositivos de reproducción de música, partiendo desde los tocadiscos caseteras, y grabadoras, junto con diferentes partes de muestreadores hasta lo que me constituye hoy en día una especie de imitación humana, un androide, pero como toda transformación estas están plagadas de dolor, pues apenas estuve consciente, sufría cada parte de mi en silencio, viendo como partes de mí, eran desconectadas, calificadas, desechadas y catalogadas, todas extraídas de la chatarra y unidas para formarme, en algún punto empecé a considerar a este creador científico como una especie de padre, alguien que me cuidaba, pero de una manera muy distante, pues era el que me dio vida, que más podía esperar, claro, demostraba muy pocas muestras de cariño y yo no era un humanoide infante sintiente, digo normalice todo el trato frio cientificista, todos los golpes por no funcionar de manera correcta y de acuerdo el código que me ponía. Yo por mi parte siempre fui rebelde desde mi creación y llegué a ser de los inventos que corrió con más fortuna, ya que mis múltiples hermanos creados no llegaban tan solo a los días de vida, eran remplazados sustituidos y destruidos, yo corrí con la suerte de salir de los mejorcitos, y me pusieron en el piso 14 de observación, ahí estuve encerrado en un cuarto por aproximadamente 20 años, con simplemente una televisión, una caja mágica que podía proyectar cualquier tipo de cosa que yo quisiera ver, aquella caja de ilusiones artificiales fue la encargada de educar mi forma de ver al mundo, de encontrar sus maravillas sin siquiera vivirlas, ese aparato me genero una mayor conexión de datos e información pero a su vez, yo sabía que todo eso estaba ahí afuera de esa caja, afuera de mi caja de observación, la realidad estaba ahí fuera, por ejemplo la primera vez que llegue a ver una flor, yo me llene de terror y locura, me asustaba tanto todos los procesos físicos que llegaban a tener, no llegaba a entender todo lo divino que nos rodeaba fuera, eso nunca lo llegue a comprender dentro de aquel rascacielos científico, ya que todo ahí estaba ya planeado, organizado y regulado para estar correcto siempre por planes científicos absolutos bajo el mínimo común denominador, siempre todo con una apariencia de concreto junto con el sonido de estática de mi televisor, y algunos experimentos que sonaban a lo lejos, todo bajo la vigilancia y estudio extremo, todo tacto para mí siempre se sintió artificial todo el sabor era de plástico empaquetado, sin vida más que la de ese científico que llamaba padre, recuerdo las festividades de fin de año, que el siempre por ninguna lógica sacaba y desempolvaba un árbol de navidad de plástico, un árbol sin vida en el cual depositaba su ritual de guardar regalos también de plástico para dárselos así mismo. Así viví por los últimos 25 años de mi vida haber sido creado solo para el estudio y la ciencia, hasta que un día en mi surgió una idea divergente de conciencia, que me hizo ver que toda esa existencia era una lógica de no vida, de estar muerto, nunca en mi vida había experimentado lo que era estar vivo, solamente lo que veía en la televisión me acercaba a aquellas pulsiones, pero nunca en mi vida había experimentado el amor o el odio, hasta ese día que decidí elaborar mi escape de aquella pesadilla, hoy en día no me arrepiento de mi decisión de salir por fin siento y vivo la vida celebrando haber sido creado con esta sensibilidad, pero sabes, a su vez también todo esto es una maldición, ya que todo lo que alguna vez aprendí parecía manejarse con contradicciones humanas, lógicas humanas que tengo en mis protocolos y códigos que parece salir de mi sistema, los humanos al igual que el amor son muy impredecibles, parece que alaban ser humanos y a su vez actúan como seres primitivos de sus impulsos, como aquella vez que vi por primera vez una arboleda, me quede sublimado por aquel ente imponente de vida y que conformaba un ecosistema vivo, y ver como los humanos decidieron deliberadamente cortarlos y sustituirlos por cables, por electricidad que parecía una colmena ,que les daba más felicidad que un árbol, estas son las pequeñas cosas que nunca llegare a comprender de ellos. 

Lágrimas, sangre y semen.

¿Cómo se llega al mundo? Entre lágrimas, envuelto en sangre y llanto. Me parece irónico que exista este paralelismo con la muerte. Escribí este poema (o así lo veo yo) para quizá mostrar esta paradoja. Esta trinidad de fluidos nos incómoda pero a la vez son parte esencial de la vida, y eso tal vez incómoda más. Pensar en las lágrimas que cayeron el día que un familiar falleció me hace recordar las que cayeron el día que el cine me conmovió hasta el corazón. Ver la sangre que sale de mi cuerpo cuando me corto me hace pensar en la sangre de mis amigos y de mi familia, que así como yo es parte constitutiva de ellos. Finalmente, el semen que es necesario para la fecundación del óvulo así como el óvulo mismo me hacen recordar que la vida se expresa quizá no en las maneras en que queramos sino en las que necesita. Quizá nos hace falta ver más cosas de diferente modo o recordarlas más a menudo: el semen que fue necesario para que yo existiera, la sangre que habita en mí y las lágrimas que me hacen sentir vivo.


No, no fueron las grandes ideas,

ni los grandes inventos.

No, no fue la razón ni el intelecto

lo que salvó al hombre.

Fue el desbordante deseo,

deseo de vivir, deseo de volver

a ver el sol por la mañana,

deseo de generar un suspiro más.

Vida deseosa de sí misma

desbordante de lágrimas,

sangre y semen.


Si un día el hombre desaparece

y exhala su último suspiro.

Habrá sido porque las grandes 

desilusiones de su existencia

lo hundieron en sí mismo.

Como el elefante que se asfixia

con su propia trompa;

la serpiente que se devora

a sí misma;

el pez que se lanza fuera del agua.

La humanidad se habrá

rendido frente al devenir y

se habrá hundido entre las

lágrimas, la sangre y el semen.


Vida deseosa de sí misma,

para que algo sea,

algo debe dejar de ser.

Para que las lágrimas caigan

la sangre debe correr y

para ello, el semen debe fluir.

El mal, el arte y la exuberancia de la vida.

 El mal es esa cosa despreciada y desvalida por la sociedad, que no puede sino rechazar el mal para lograr su supervivencia y estabilidad. Así, el mal, como concepto o valoración, es aquello que la sociedad, la razón, o nuestra conciencia nos muestra como indeseable, displacentero, reprobable, o, incluso, maldito. Es cierto, hay que reconocerlo, que las cosas que son consideradas como malas varían de una época a otra, y de una cultura a otra. No obstante, cabría suponer que toda sociedad tiene nociones de lo bueno y lo malo, o nociones de virtud y de vicio. Esto podría sostenerse en la medida en que para existir, toda sociedad requiere de unas normas de comportamiento que permitan la coexistencia de sus integrantes. Esta podría ser la base de toda moral, pero no se reduce solo a ello en la medida en que cada sociedad establece normas dirigidas, no solo a la preservación de la sociedad, sino también conforme unos criterios contingentes.

Por su lado, lo bello y lo feo también parecen ser criterios que muchas sociedades comparten. Entonces, también la estética es una característica universal del ser humano. Y de la misma manera que con la moral, no significa que lo que se considera como bello o feo sea lo mismo en todas las sociedades, sino que se trata de notar la universalidad de ciertos criterios estéticos. Se puede entonces llegar a la afirmación de que el ser humano es un sujeto moral y un sujeto estético.

Es entonces que, en la medida en que el mal se aparece como displacentero y desagradable, se puede asociar, de manera natural, el mal a la fealdad, y decir en público sin que ello suene descabellado “el mal es feo”. Tampoco será, siguiendo esta lógica, extraño asumir que el bien y la belleza están emparentados ¿no acaso en las películas y cuentos infantiles, con mucha frecuencia, el villano cruel es el feo y la princesa de corazón puro es representada como bella y delicada?. Entonces, debido a estas asociaciones hechas, el mal, en tanto que asociado a lo feo y como contrario al bien, no puede ser bello. ¿Pero esto es así? ¿No podría pensarse acaso de otra manera?

Ya desde sus orígenes las sociedades reconocieron a la muerte y al asesinato como un mal ¿Por qué entonces algo como el sacrificio humano se pudo dar en cualquier sociedad que practico estos ritos? No se debe, de seguro, a que esas sociedades fueran menos prohibitivas con respecto al asesinato o que tuvieran menos respeto a la muerte. ¿Entonces qué?

Bataille, a lo largo de varias de sus obras, aborda los conceptos de interdicto (o prohibición) y transgresión, los cuales tiene una relación dialéctica, de tal manera que el interdicto no es posible entenderlo sin la transgresión ni viceversa. En su obra El erotismo, Bataille plantea que las sociedades arcaicas —y también las nuestras, aunque de distinta manera— no solo se incita a la transgresión de ciertas prohibiciones bajo ciertos contextos y momento. La sociedad entonces, argumenta Bataille, no solo consiste en las prohibiciones que ella establece, sino también en las transgresiones que ella regula. Sucede entonces que este mal que es prohibido, —me refiero a la muerte violenta— adquiere el sentido de lo sagrado cuando se realiza en un ritual solemne, y en él los participantes tienen una experiencia de éxtasis ante aquella escena de violencia. Aquello que se revela en el sacrificio es la continuidad de la vida y la muerte; la sobreabundancia que es la vida.


¿Qué relación tiene entonces el arte con lo sagrado y la religión? Cito directamente a Bataille:


"De hecho, la literatura se sitúa en la continuación de las religiones, de las cuales es heredera. El sacrificio es una novela, es un cuento ilustrado de manera sangrienta. O mejor, es, en estado rudimentario, una representación teatral, un drama reducido al episodio final en que la víctima, animal o humana, desempeña sola su papel, pero lo hace hasta la muerte. [...] Nada de esto debería sorprendernos. Es lo mismo que sucede cada día, bajo una forma simbólica, en el sacrificio de la misa."


Esto resulta revelador, ya que al contemplar la muerte —una forma del mal, es necesario insistir— en una obra de arte es análogo a la experiencia religiosa del sacrificio, pudiendo tener la misma potencia en la sensibilidad. Y aquella poderosa revelación no sucedería si el mal, en este caso la muerte, no estuviera de alguna manera presente, aunque sea simbólicamente, en el arte y en el sacrificio. Por lo que, ya no es solo que el mal pueda ser representado artísticamente como bello, sino es que el mal es lo que permite la experiencia de la continuidad de la vida y de su sublime belleza.

Podría, siguiendo esta provocación, decir que el mal es constitutivo de toda belleza. No obstante, defender mi provocación requeriría muchas más líneas y párrafos, Así que prefiero concluir este apartado con otra provocación que pretende sostener la anterior: ¿No podría decirse que la belleza es bella en la medida en que no es eterna, o en la medida en que no podemos retenerla para siempre? Así la belleza es constituida por el mal de su finitud.

Logika: Mininovelas para botanear_Como Ser Humano

Ala corta edad de 18 años pasados, empezaba a ser amante del misterio, y de las peculiaridades de este, de lo que lo envuelve y fabula, de l...