Uno de los rasgos más llamativos que envuelven a Georges Bataille es su intento de cuestionar el lugar que ocupa la razón en la tradicion filosófica occidental, ya que a diferencia de otras corrientes filosóficas que buscan ordenar el mundo a través de conceptos claros y un sistemas coherente, es Bataille quien se interesa por aquello que elude este orden: como lo excesivo, lo irracional y todas aquellas experiencias que no pueden ser completamente captadas por el pensamiento.
Acéphale, termino que significa ¨sin cabeza¨, es un claro ejemplo representativo de dicha postura; la figura de un cuerpo decapitado funcionaba como un símbolo critico frente a la creencia de que la razón, simbolizada por la cabeza, deba dirigir completamente la vida humana, pues es para Bataille que la existencia humana incluye tambien fuerzas que no pueden explicarse solo desde la razón: tal como el deseo, lo sagrado, la violencia, el sacrificio o el exceso.
Podemos ver dicha postura en textos como ¨El ojo pineal¨, donde en vez de dar un discurso académico y sistemático, Bataille desarrolla cierta forma de escritura que combina la reflexión filosófica con imágenes poco usuales y provocativas con el objetivo no solo de escandalizar, sino mostrar que hay aspectos de la experiencia humana que dificilmente pueden expresarse dentro de los limites del lenguaje filosofico clásico.
La obra de Bataille busca explorar hasta donde puede llegar el pensamiento cuando es enfrentado a sus propios limites; Bataille se sitúa entre la reflexión filosofica, la literatura y la critica cultural, y es por ello creo que su propuesta aun continua siendo conocida como perturbadora, pues nos invita a cuestionarnos si la razón por si misma es realmente capaz de comprender toda la complejidad de la experiencia humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario