martes, 28 de abril de 2026

¿Porque nos atrae el Fascismo? El Fascismo en Georges Bataille.

En sus escritos publicados en ¨La critique sociale¨, Bataille plantea una forma diferente de abordar el fascismo, buscando entender las razones de su poder de atracción en las sociedades en vez analizarlo unicamente como un fenómeno político o económico; para ello aborda un nuevo enfoque: pues no basta con explicar su estructura, sino que es necesario cuestionar las motivaciones que impulsan a las personas a involucrarse en él.

En ¨La estructura psicológica del fascismo¨ Bataille explica que el fascismo no se sostiene unicamente por ideas, sino tambien por emociones intensas y colectivas como: miedo, admiración, fascinación, pertenencia, obediencia, que conducen a una fuerte conexión con un líder, que es visto como alguien que representa al grupo y en quien se concentran dichas emociones colectivas; esto significa que la adhesión al fascismo no puede ser entendida por completo desde la racionalidad, ya que las masas no siguen estos regímenes únicamente por decisiones lógicas, sino por una mezcla de emociones, deseos y necesidades de pertenencia con la que se vinculan a la figura de un lider que no actúa solo como un representante político, sino como un medio donde se concentran distintos afectos como la admiración, miedo, obediencia e incluso fascinación.

Otra interpretación que amplia esta interpretación en el pensamiento de Bataille, es que 
la violencia, la jerarquía y la exclusión no operan únicamente como mecanismos de control, sino también como elementos que fortalecen esa cohesión colectiva, lo que nos deduce a la idea de que la vida humana no puede explicarse únicamente desde la lógica de la utilidad o la razón, pues existen dimensiones de la experiencia como el exceso, el sacrificio o lo sagrado que influyen de manera decisiva en la forma en que los individuos se relacionan.

Desde esta perspectiva, el fascismo no puede entenderse unicamente como un fenómeno político externo, sino como una posibilidad que forma parte de la propia condición humana, que implica aceptar que las sociedades no se rigen exclusivamente por la razón, sino también por impulsos que pueden conducirlas hacia formas extremas de organización, y creo que es en este sentido que la reflexión de Bataille no pretende justificar el fascismo, sino hacer más compleja su comprensión, exhortándonos a cuestionar la idea de que la racionalidad, por si sola, es suficiente para evitar estos fenómenos, ya que si el fascismo moviliza afectos y deseos, para enfrentarlo tambien necesitamos atender esas dimensiones.

¿Hasta qué punto nuestras decisiones políticas están guiadas por la razón y no por emociones o deseos de pertenencia?

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